Edad, Imagen y Gobierno
La noticia de El País es, por lo menos, entretenida. Dice que la media de edad del gobierno de Zapatero es mayor que la de Aznar; en realidad, la mayor desde la Constitución. Exactamente 52 años. Lo interesante es la sorpresa del cronista, y su manifiesta voluntad por generar un debate. Por un lado, dice que Bibiana Aído, de 31, la mujer más joven de la historia con funciones de ministra, parece ser demasiado joven. Por el otro, se queja de que el gobierno solo da «imagen» de ministros jóvenes, cuando son en realidad más viejos que en otros gobiernos. Pero sí le concede que hay más mujeres que hombres en el gabinete, lo que se sostiene con esa pretendida imagen progresista.
Poner foco en la edad de los ministros del gabinete para criticar a un gobierno parece excesivo. Después de todo, ¿importa realmente qué edad tienen los ministros? Es decir, reconocemos que no puede haber un ministro de veinte años, porque evidentemente no tiene la madurez necesaria para desempeñar un cargo público. Pero a partir de los treinta se supone que una persona que se dedique a los menesteres de la política ha por lo menos terminado una carrera universitaria, tal vez prepare algún posgrado y tenga alguna experiencia partidaria considerable.
Decir que en estas épocas, la tendencia es que los jóvenes entran más tarde al mercado laboral y viven con sus padres hasta más de 30, y que por esto se ha «creado una conciencia colectiva que determina que una mujer de 31 años es extremadamente joven» es un simplismo que el periodismo no debiera tolerar. Es similar a pensar que un hombre o mujer, pasados los 65, es desechable porque ha concluido su etapa laboral activa.
Por último, se le achaca a la ministra su falta de experiencia. Esto se puede considerar, pero si los demás miembros del gobierno y sus asesores son mayores, muchos con experiencia política y de gestión, pueden asesorarla perfectamente y de seguro, no tendrá mayores inconvenientes. En verdad, esto puede ser tomado como una estrategia de imagen. Pero, ¿acaso la imagen no importa? Si un gobierno pone a una mujer de 31 años al frente de una cartera como la de Igualdad, está transmitiendo positivamente que esa tarea puede ser desempeñada por una persona de tales condiciones. Esto, sin dudas, ayuda a una formación del ideario colectivo más abierta e integradora.
Fuente | ElPais
el 22-05-2008

Comentar: